Veritas Vincit
Les sugiero a todos quienes leen estas líneas, ingresar al blog www.consequor.blogspot.com y revisar los interesantísimos comentarios de la última columna.
Luego de lo que escribí acerca de las tribus urbanas, pasó algo que pensé que podría llegar a suceder. Mencioné –y acá debo reconocer que quizás buscando un poco el resultado– que los jóvenes que se daban besos con otros del mismo sexo, debían estar ebrios o drogados para hacerlo porque si no era así, lo más probable es que fueran unos sicópatas.
Y, como era de esperar, en el blog aparecieron defensores de la postura homosexual.
En realidad, quise escribir que eran sicópatas, para dar a conocer una postura que se está dejando de lado en la medida en la que el “lobby gay” alrededor del mundo, nos hace creer que son un tercer sexo, sin reconocer algo que es evidente desde la anatomía: que la homosexualidad, no es normal. Y mencionar que son sicópatas no es otra cosa que decir que son portadores de una enfermedad psiquiátrica, porque quien persiste en la anormalidad y se aleja de la fisiología, está enfermo.
No quise hacer alusión a los psicópatas como los conocemos. El término sicópata se ha utilizado coloquialmente para llamar a los enfermos psiquiátricos que fruto de su patología, cometen delitos. Sin embargo, si vamos a la etimología de la palabra, que es como yo la quise utilizar, no significa otra cosa que una pata –patología- de la psiquis –mente-, ergo, una enfermedad psiquiátrica.
Me enrostraban en el blog, cuáles eran los signos, síntomas, origen de la enfermedad, como para intentar hacerme entender mi error. Y la respuesta no es tan complicada, incluso usted, leyendo esta columna, ya podrá vislumbrar algunos signos que más de alguna vez ha visto en alguien que se da a conocer como homosexual.
Los orígenes de la patología no están cien por ciento claros. Las anormalidades cerebrales que podrían explicar el fenómeno, no están claramente demostradas, sí una historia previa a la condición homosexual que coincide en muchos casos, como señala el psicólogo holandés Gerard van der Aardweg. A su juicio, la idea de que el homosexual no puede cambiar responde a un error. Una de las razones de la actitud fatalista es el escaso número de personas que trabajan en la investigación y el tratamiento de la homosexualidad.
Finalmente quisiera aclarar que reconocer una verdad, no es discriminar. Quienes entendemos la homosexualidad como una patología, sobretodo del área de la salud, debemos procurar entender, acoger y ayudar a quienes son portadores de ésta, a enmendar el error. Defendamos la verdad como tal, que existe y es una, hay que buscarla.
Les sugiero a todos quienes leen estas líneas, ingresar al blog www.consequor.blogspot.com y revisar los interesantísimos comentarios de la última columna.
Luego de lo que escribí acerca de las tribus urbanas, pasó algo que pensé que podría llegar a suceder. Mencioné –y acá debo reconocer que quizás buscando un poco el resultado– que los jóvenes que se daban besos con otros del mismo sexo, debían estar ebrios o drogados para hacerlo porque si no era así, lo más probable es que fueran unos sicópatas.
Y, como era de esperar, en el blog aparecieron defensores de la postura homosexual.
En realidad, quise escribir que eran sicópatas, para dar a conocer una postura que se está dejando de lado en la medida en la que el “lobby gay” alrededor del mundo, nos hace creer que son un tercer sexo, sin reconocer algo que es evidente desde la anatomía: que la homosexualidad, no es normal. Y mencionar que son sicópatas no es otra cosa que decir que son portadores de una enfermedad psiquiátrica, porque quien persiste en la anormalidad y se aleja de la fisiología, está enfermo.
No quise hacer alusión a los psicópatas como los conocemos. El término sicópata se ha utilizado coloquialmente para llamar a los enfermos psiquiátricos que fruto de su patología, cometen delitos. Sin embargo, si vamos a la etimología de la palabra, que es como yo la quise utilizar, no significa otra cosa que una pata –patología- de la psiquis –mente-, ergo, una enfermedad psiquiátrica.
Me enrostraban en el blog, cuáles eran los signos, síntomas, origen de la enfermedad, como para intentar hacerme entender mi error. Y la respuesta no es tan complicada, incluso usted, leyendo esta columna, ya podrá vislumbrar algunos signos que más de alguna vez ha visto en alguien que se da a conocer como homosexual.
Los orígenes de la patología no están cien por ciento claros. Las anormalidades cerebrales que podrían explicar el fenómeno, no están claramente demostradas, sí una historia previa a la condición homosexual que coincide en muchos casos, como señala el psicólogo holandés Gerard van der Aardweg. A su juicio, la idea de que el homosexual no puede cambiar responde a un error. Una de las razones de la actitud fatalista es el escaso número de personas que trabajan en la investigación y el tratamiento de la homosexualidad.
Finalmente quisiera aclarar que reconocer una verdad, no es discriminar. Quienes entendemos la homosexualidad como una patología, sobretodo del área de la salud, debemos procurar entender, acoger y ayudar a quienes son portadores de ésta, a enmendar el error. Defendamos la verdad como tal, que existe y es una, hay que buscarla.

21 comentarios:
Estimado Felipe:
“tu columna, atrae más comentarios por lo accidental que por el fondo del asunto” concuerdo absolutamente con don Cristóbal Orrego, una lastima, de igual manera se agradece tu explicación.
A modo de sugerencia, cundo utilices términos que el común de las personas (en lo cual me incluyo) les da otro significado creo ser necesario hacer la aclaración en la misma columna y no después, de esta forma te evitas malos entendidos, además en la explicaciones que das acerca de la homosexualidad utilizas muchos términos médicos, por ende se dificulta la lectura. Te recuerdo que no todos somos eruditos en la materia, se agradecería una pequeña explicación.
Yu
Estimada Yu:
En la columna de hoy aparecen los mismos conceptos que pueden ser difíciles de entender, explicados de manera más sencilla.
El tema es muy claro, y en realidad, una explicación de los términos médicos no vale la pena porque todo lo que quise decir está en la columna de ahora.
Saludos Cordiales.
Hola Felipe, creo que tu contrario a lo que dice Orrego, atrae comentarios por lo que en el fondo se devela discursivamente, que es una homofobia clamufada de cientificismo.
Yo en lo personal, no defiendo la postura homosexual ni soy parte de lo que llamas lobby. Yo defiendo la tolerancia, pero sobre todo el que nadie es superior a otro, ni es juez moral de otros.
Por lo mismo soy contrario a establecer criterios que son muy subjetivos como decir que "quien persiste en la anormalidad y se aleja de la fisiología, está enfermo."
Esa frase entonces -tan subjetiva por lo demás- podría permitir decir que los que practican la castidad, son anormales, son enfermos, pues van contra la fisiología natural, que es tener sexo y procrearse.
A base de tu frase, alguien puede decir que nadie naturalmente ejerce la castidad, y probablemente algún trauma lo incita a eso, y no la santidad u otra opción. Por lo tanto, también sufriría una enfermedad psiquiátrica.
Los nazis encontraron muchas justificaciones clínicas para decir que la raza aria era superior, pero al igual que tus explicaciones, ninguna estaba cien por ciento clara.
Por otro lado, si es una enfermedad, por qué catalogarla de "error".
Me pregunto, y esto es más personal, ¿Qué pasaría si un hijo tuyo o hija se "enferma de esto?
Saludos
Lo que vemos de los adolescentes, sus conductas y su forma de comportarse es fiel reflejo de una sociedad sin muchas ganas de aportar consistencia en el mensaje... Nótese cuánto poto y pechuga sale en tv, cuánto cahuín es expuesto en programas faranduleros. Los spots publicitarios y en general la televisión, que queramos o no, es una poderosa arma de comunicación, si es que no es la más importante, esta sobrecargada de un alto contenido sexual.
Entonces, no es raro encontrarse con chicos que toman se besan y poncean de lo lindo, si cada spot publicitario de alguna bebida alcohólica tiene poto, pechuga, risas, pasarlo bien y "ponceo".
En cuanto a tus palabras acerca de la gente homosexual, una cosa es que tu creas y tengas una postura al respecto y la otra es que tu discrimines a un homosexual por su condición. Yo también encuentro que no es normal (y tu sabes que yo soy bien liberal en mi forma de ser), pero tengo amigos que son gays, mujeres y hombres y son excelentes personas amigos y compañeros y creo, Felipe, que es algo que no se mejora ni cambia aunque exista la terapia más sofisticada del mundo, por algo el dicho que no existe maricón arrepentido.
Me gusta la diversidad en la vida de pensamentos, religiones, tendencias, opiniones etcétera...
Ojalá esta cosa pokemona, flayte emo, harcore, poncia, etc. pase a mejor historia pronto.(como el axe bahia y cuanta cosa que hemos visto)
Lo más importante es que los adultos entreguen las herramientas a sus hijos... inculcarles el respeto a uno mismo, que creo que es lo más damnificado que tienen.
Y ojo, no todos andarán ponciando digo yo, no porque bailen reguetón desenfrenado significa que andan al ponceo (tu me entiendes pue doc).
Un abrazo
Rou
Estimado Jorge:
No me molestaría pedirle a un hijo que si es homosexual, intente tratarse. Y existen múltiples experiencias exitosas en este sentido, aunque como dice Van der Aardweg, cada vez son menos quienes intentan la terapia de la homsexualidad porque es algo cada vez más aceptado, y aquí te respondo también Rou, porque los "maricones" no se arrepienten porque no quieren hacerlo: ven lo suyo como normal no siéndolo, y como algo cada vez más aceptado, lo que no quiere decir que deba ser aceptado como normal.
Si luego de intentar la egodistonía con su condición (o sea no estar de acuerdo con lo que le pasa), y no habiendo logrado fructiferar en la terapia, le pediría que viviera reconociéndo su condición como anormal, intentando no relacionarse sentimentalmente con gente de su propio sexo, que es algo realmente difícil para quienes son homsexuales: verifican su condición en esta misma conducta, algo que también se lee en los estudios del mismo autor que cito.
Hablando con mucho sentido común y no como médico, no creo ni siento que nadie vea como algo anormal, el celibato apostólico. Es una opción moralmente válida que cualquiera puede tomar, incluso tú, Jorge. Y no creo que nadie te juzque como enfermo por eso.
La gente tiende a hipertrofiar el sentido antropológico del sexo. ¿Es algo 100% necesario para el hombre como comer o dormir?. Creo que no. El hombre, puede prescindir del sexo, y no ve alterada su fisiología. No creo que nadie vea al Papa como un enfermo psiquiátrico por el hecho de ser célibe.
Cuesta entender algo que para nosotros los católicos, lo es entendible por la Fe. Que quienes están relacionados con Dios, como son los sacerdotes y consagrados, ven el sexo como una manifestación de amor, que lleva consigo siempre de la mano la procreación. Y eligen el amor más grande que existe, que es el amor de Dios para siempre.
Vuelvo a invitar a quienes no lo entiendan, a abrazar la Fe, sin duda el mejor negocio: satisfacción garantizada.
Bueno, espero leer a otros autores y otros estudios, y no sólo a uno. Creo que la Ciencia tiene esa gracia, no se queda con una sola versión.
En cuanto al celibato, el sexo es tan necesario como comer y dormir. Me llama la atención que como médico obvies el hecho que la actividad sexual es más que la procreación, también en ella se generan otras reacciones beneficiosas para el cuerpo y la psiquis.
El sexo es tan natural y necesario como comer, hacer "caca".
Por lo mismo, creo que tampoco hay que generalizar y exagerar diciendo "quienes están relacionados con Dios, como son los sacerdotes y consagrados, ven el sexo como una manifestación de amor".
Esa es una percepción demasiado hipervalorizada, cuando la realidad muestra que algunos de los que mencionas se han mostrado débiles a las "pasiones de la carne".
¿Se puede conoce la verdad si se censura? No, no se puede...
Felipe;
Quiero alabar tu valentía en el debate público en que te has visto envuelto por tu columna, independiente de la manera de pensar que tú puedas tener (estes equivocado o no), considero que buscas contribuir al debate argumentando informadamente.
Creo que de esto se trata el debate público esgrimir argumentos que no se basen en lugares comunes, sino en acciones de la razón pero sobre todo en confrontar ideas. Por lo mismo me produce mucho desagrado quienes descalifican a la persona y no a sus ideas, he podido apreciar como en especial una persona -el señor Arismendi- se empeña en contra argumentar tus columnas, acto que no tiene nada de malo, lo que me desagrada es que lo haga de una manera inapropiada sin contribuir al debate. Porque digo esto;
PRIMERO porque del señor Arismendi todavía no esgrime ningún argumento que me permita entender porque la homosexualidad es algo con lo que se nace o simplemente porque la homosexualidad no entra en la categoría de tratable. Que sería, sobre lo que le correspondería argumentar en el debate (según lo que ha dado entender como su posición), al contario señala que Felipe tiene una homofobia camuflada de cientificismo. Lo único que puedo entender de ese argumento es; que su elocuencia oculta una manifiesta falta de argumentos para sustentar su posición.
SEGUNDO el señor Arismendi señala defender la tolerancia, y que nadie es superior a otros ni juez moral de otros. Impresiona este comentario, ya que luego de imponer su postura (que el columnista castillo es un homofóbico) sin haber argumentado su posición y desde las alturas de su arrogancia no me deja otra posibilidad que creer, que él es un intolerante con aires de superioridad moral. Señor Arismendi ARGUMENTE confronte ideas pero hágalo informado sobre el tema que debate, no es necesario descalificar al adversario, presuma la buena fe no la mala.
TERCER los ejemplos utilizados por el señor Arismendi son burdos, parecen sarcasmos que buscan nuevamente ridiculizar más que contribuir al debate. El señala “A base de tu frase, alguien puede decir que nadie naturalmente ejerce la castidad, y probablemente algún trauma lo incita a eso, y no la santidad u otra opción. Por lo tanto, también sufriría una enfermedad psiquiátrica.” Este sofisma, por el cual el señor Arismendi, busca hacer ver el error a Felipe , comparando la homosexualidad con la castidad, no es un argumento válido en el debate por lo siguiente: la castidad es una forma de vivir la sexualidad (tanto heterosexual como homosexual, es decir podrían haber homosexuales castos) en cambio la homosexualidad es un forma de sexualidad donde existe una inclinación erótica a individuos del mismo sexo. No es válida la comparación, por que justamente lo que diferencia la Castidad de la Homosexualidad es un Acto de Voluntad, y si el señor Arismendi busca comparar ambas estará diciendo que la homosexualidad al igual que la castidad es algo por lo que se OPTA voluntariamente; por lo tanto tratable con cualquier sicólogo. (Obviamente si es que se quiere tratar) en resumen estaría apoyando el argumento de Felipe en vez del suyo propio.
El señor Arismendi señala tb; “Los nazis encontraron muchas justificaciones clínicas para decir que la raza aria era superior, pero al igual que tus explicaciones, ninguna estaba cien por ciento clara.” Nuevamente se vale de un lugar común, pero carente de argumentos, esta frase no contribuye en lo más mínimo al debate, es solo un intento de mezclar a los nazis con la argumentación del columnista castillo. Le recuerdo que incluso hubieron intentos locales por probar que la raza Chilena era la superior, (habrá escucha mencionar al Doctor Nicolás Palacios) mucho de sus argumentos también fueron de índole clínico, ya que él era doctor. El punto es que al Dr Palacio, se le debatió con argumentos pero no comparándolo con los NAZIS como el Señor Arismendi busca hacer. Señor Arismendi ARGUMENTE confronte ideas pero hágalo informado sobre el tema que debate, no es necesario descalificar al adversario, presuma la buena fe no la mala.
CUARTO la apelación sentimental que hace al final de su comentario al artículo de Castillo, está fuera de contexto, pues si hay algo claro en el debate, es lo que haría Felipe con su hijo si es que este o esta fueran Homosexuales, LOS TRATARIA y las razones para ello, están a lo largo del debate, (buena o malas razones, queda en el fuero interno de cada uno). Lo que no queda claro es lo que haría el Señor Arismendi si su hijo o hija fueran homosexuales, yo creo que simplemente no haría nada, pues es evidente su falta de información sobre el tema.
Por último en la columna anterior Arismendi le enrostra a Felipe que Ojala que nunca sea Diputado o Senador, a contrario sensu creo que lo más probable que el Sr Arismendi termine siéndolo, pues es notorio como nuestros Diputados y Senadores nunca logran entrar en el fondo del debate y siempre se quedan en descalificaciones personales, sin muchas ideas pero sobre todo con una ignorancia manifiesta en los temas que tratan.
Cada uno es libre de argumentar con el rigor que quiera, pero los comentarios superficiales sin entrar al fondo de lo debatido siempre se exponen a ser rechazado por su falta de contundencia. La intolerancia siempre está escondida, vestida en muchos que se dicen ser tan TOLERANTES pero que se apoyan el en el peso de su retorica y no en la fuerza de las ideas.
MEJOREMOS EL DEBATE, CON ARGUMENTOS!!!
Bien, creo que es necesario alzar nuestra voz. No podemos seguir inmoviles frente a esta avalancha de "liberales" que prtenden establecer una mentira por verdad.
Te felicito y te invito a visitar mi blog donde hay un articulo que trata el tema en cuestion. Te reitero mi reconocimiento.
http://sergiotexxx.blogspot.com
Sergio
Se me olvidaba comentarte que por el año 1981, estando en el Liceo ya el tema del lobby homosexual era preocupacion de muchos jovenes de esa epoca, recuerdo de que participe activamente en una campaña de recoleccionde firmas a fin de alertar a la sociedad chilena sobre el grave problema que se avecinaba. Fue una campaña que iniciamos con TFP. Nos fue bien con la cantidad de adherentes, pero aun asi, hoy hay una verdadera explosion del mal llamado "liberalismo" y todo se justifica bajo el manoseado concepto de TOLERANCIA, cuando bien sabemos que una cosa es tolerancia y otra bastante diferente es cobardia.
Felicitaciones nuevamente
Señor anónimo:
En primer lugar, sería más interesante saber su nombre a que se esconda en el anonimato, para atacar a un interlocutor, al menos denotaría una cuota de valentía, para hacer el debate más valioso.
Aunque su pluma y sus argumentos retóricos y rebuscados me parecen indicar quién es.
En cuanto a su primer punto le informó que lo primero que hice al leer el artículo, fue pedir pruebas que corroborarán y demostrarán que la homosexualidad es una enfermedad. Pregunte ¿Qué origina la enfermedad, cómo se trata, cómo se desarrolla, etc?
Como respuesta, sólo recibí algunas afirmaciones que se centraban en aspectos etimológicos de la palabra psicópata pero nada relacionado con las causales y el origen del homosexualismo en términos concretos.
Todo lo anterior, fue censurado por el dueño del blog, pues quedaba en evidencia la falta de argumentos de éste para sus afirmaciones previas.
Apelo a la buena fe de Felipe para que reconozca que censuró mis comentarios anteriores.
En cuanto a su tercer punto, si leyera con más atención y no existiera la censura en este blog se habría dado cuenta que mi ejemplo se basaba en la afirmación de Felipe de decir que todo lo que iba contra la fisiología era enfermo. Por lo tanto, la castidad, algo no natural, sería una práctica enferma según lo argumentado por Felipe. Porque lo natural es tener sexo y mucho.
Conozco las ridículas pretensiones del señor Palacios, el que argumente con eso, ya me aburre...
En cuanto a su cuarto punto, pura especulación. ¿Dónde están los argumentos que tanto pide? Puro discurso.
El resto es pura palabrería barata.
Saludos cordiales
pd: Ojala no me censures y al anónimo de su nombre, no tenga miedo...
En cuanto al tercer punto del anónimo, bastante incoherente por lo demás: plantea que:
"lo que diferencia la Castidad de la Homosexualidad es un Acto de Voluntad. Si el señor Arismendi busca comparar ambas estará diciendo que la homosexualidad al igual que la castidad es algo por lo que se OPTA voluntariamente; por lo tanto tratable con cualquier sicólogo...en resumen estaría apoyando el argumento de Felipe en vez del suyo propio.
"
Si es un acto voluntario, o una condición por la que se opta
¿Por qué razón tratarlo con psicólogo y considerarla una enfermedad?
¿Acaso la castidad de los sacerdotes no es voluntaria y se debe tratar con psicólogos?
Se supone que un acto voluntario se realiza bajo el gobierno de la razón, y en ejercicio de la libertad. Por lo tanto, al tratarlo con psicólogo el acto ya no debería ser considerado voluntario.
De hecho, contrario a lo que entiende, el argumento de Felipe no dice que es un acto voluntario. Si así lo fuera, entonces sería errado hablar de enfermedad psiquiátrica.
Me llama la atención el argumento de lo "normal", como si fuera sinónimo de "bueno". La homosexualidad podría considerarse anormal por darse con menor frecuencia que la heterosexualidad (lo normal según este criterio). Sin embargo el celibato cae en la misma categoría de anormalidad (por lo poco frecuente).
Me gustaría ver el argumento médico que dice que la homosexualidad es perniciosa y el celibato no. Sin ser un experto me parece que la falta de sexo puede ser más dañina en términos psicológicos que el sexo "anormal".
Pero me voy a quedar con el argumento normal=bueno/anormal=malo... es muy cómodo, cualquier cosa que ocurra con baja frecuencia puede ser desacréditada solo por eso... como, por ejemplo, ser Opus.
saludos
Interesante el tema. Pero creo que usan recursos muy bajos para criticar. No soy opus ni pretendo serlo, pero creo que en este cuento no tiene nada que ver.
En cuanto al el que habla de ser tolerante me parece que no lo es porque está tomando una posición respecto al tema. Si fuera tolerante aceptaría todas las opiniones y posiciones de las personas, pero aquí claramente no se da el caso.
En todo caso, opino que es importante debatir sobre estos temas porque cada vez estamos siendo más cómodos y no reflexionamos sobre las cosas que importan porque las damos por hecho. Es decir, ahora aceptamos este tipo de cosas sin meditar si es bueno o malo, sus causas, etc, justificándonos en que así es la realidad, lo que nos ha llevado a un relativismo enorme en material moral.
Por eso agradezco la iniciativa de felipe y a los que han escrito acá, porque (aunque no comparto todo lo que dicen) demuestran que al menos están interesados en opinar, que ya es más de lo que la mayoría de los jóvenes hace porque simplemente "no están ni ahí".
Estimada María Paz, creo que debes tener claro que la Tolerancia no implica la tolerancia con respecto a la intolerancia.
Dios no le cierra las puertas a nadie...
¿Por qué entonces las cierras tú mediante la intolerancia?
Saludos.
Es cierto Dios no cierra las puertas a nadie, y ese es el consuelo que tenemos todos a quienes esas palabras significan algo.
Asi mismo, Dios sabra perdonar a quienes con sinceridad y humilidad trataron de buscar respuestas en la tierra, sin un ánimo de dañar, aunque no haya conseguido llegar a dichas respuestas o simplemente equivocaron el rumbo, ese es un consuelo que tambien tenemos quienes como -señala reiteradamente el Sr Carlos Peña- atravesamos este valle de lagrimas.
Estuve revisando mi correo, y la verdad es que no encontré los comentarios censurados que Jorge señala. Revisé además en el cuadro de moderación de blogspot...., y tampoco los encontré. Quizás, Jorge, se perdieron en el cyberespacio, así que los puedes enviar nuevamente para publicarlos. Sin censura, don´t worry.
Lo de la intolerancia... creo que está más que claro por lo que he escrito, que no es intolerancia considerar la homosexualidad como una enfermedad, de hecho señalo en la última columna la manera en la que los debemos tratar, creo yo. No hay ningún pensamiento oculto, de verdad. Los chilenos tenemos la mala costumbre de estar intentando siempre de leer entrelíneas, muy mala costumbre por lo demás.
Y lo de Dios, claro que no le cierra las puertas a nadie, me pregunto ¿he dicho algo en ese contexto?... y revisé y revisé, y nuevamente no lo encontré. Así que por favor, si en alguno de los párrafos que con tanta inexpertiz escribo cada dos semanas aparece algo en ese sentido, les ruego a todos los lectores de este blog que me lo hagan saber para corregirlo a la brevedad.
Saludos cordiales.
¿Me pregunto si el tema les preocupa por un tema de salud o por un tema moral?
¿Realmente en qué afecta si estos "enfermos" viven su enfermedad en privado?
¿Por qué se distingue entre tipos de enfermos y se dice, estos enfermos no pueden ser sacerdotes? ¿Acaso, un diabético no puede ser sacerdote?
Solo una cosa se me ovidaba para ir cerrando el tema. Lo del celibato, creo que ha sido tomado muy a la ligera.
Quienes deciden ser célibes, lo hacer por un fin superior, no reniegan su condición de hombres echos y derechos. No es por lo tanto, una patología. Y creo que para el común de los mortales con un más mínimo de sentido común, tampoco lo es.
Los homosexuales, en cambio, son hombres que reniegan de su condición de hombres. Les "gustan" los hombres, y sin embargo se dan cuenta que son otra cosa. Es una gran contradicción vital, de hecho, la pasan muy mal en sus vidas.
No creo que sea bueno para un homosexual, ingresar a un seminario, por ejemplo. Primero, porque no le ayudaría. Habrán muchos hombres que le pueden llegar a gustar, y es una realidad. Es como si en un seminario convivieran hombres y mujeres. Existe la posibilidad de que se gusten y comiencen una relación, siendo que en esa etapa formativa, se están preparando para el celibato.
Segundo: Es probable que su postura no sea egodistónica (disconforme a su condición), y de hecho es lo más usual en el mundo homosexual. Y eso no es sano para alguien que debe ayudar a conducir la Iglesia. Quienes profesen la Fe me entenderán. Es muy delicado tener homosexuales en el clero, ya habrán visto qué sucede con algunos de ellos.
Quienes son homosexuales y católicos de tomo y lomo, deben aprender a llevar su condición como la cruz que les tocó llevar, tan escandalosa para quienes pretenden ver la Iglesia como una entidad en que las cruces no existen. Y deben llevarla como tiene que ser, con alegría, aunque cueste. Se los van a agradecer.
Vuelvo a señalar que entender esto será difícil para quien no profese nuestra fe. Y los invito a indagar en ella. Ya dije que era satisfacción garantizada.
Me gustaria responder con mi opinión unas preguntas que se plantean en un comentario.
"Me pregunto si el tema les preocupa por un tema de salud o por un tema moral?"
RESPUESTA: En lo personal, siempre prefiero saber antes que no saber. Obviamente el fin no justifica los medios y no justificaria que se hiciera daño a alguien para saber más sobre algo. Pero por muy intrincado que sea el tema entiendo que siempre es mejor saber, y para saber hay que conocer todas las posiciones; LA MORAL, LA CIENTIFICA y LA HUMANA.
"¿Realmente en qué afecta si estos "enfermos" viven su enfermedad en privado?"
RESPUESTA: No afecta en lo más minimo y es cada vez más aceptado, no solo en privado sino tb en público,(es cosa de ver como piensan muchas personas que opinan en este blog)lo cual encuentro está muy bien. Pero si del total de "enfermos"(como señala el comentario) hay uno que quiere cambiar su condición, también encuentro justo que este encuentre los medios para ser ayudado. Y lo pienso de manera personal, si yo fuera homosexual me gustaria saber la implicancias que tiene mi homosexualidad, y entre ellas si es que puedo cambiar mi condición. Yo sé que sobre esto solo podrian opinar aquellos que son homosexuales y en su mayoria seguramente no van a querer cambiar su condición , pero si existe UNO que si lo desea será necesario hacer todo lo posible para ayudarlo.
"¿Por qué se distingue entre tipos de enfermos y se dice, estos enfermos no pueden ser sacerdotes? ¿Acaso, un diabético no puede ser sacerdote?"
RESPUESTA: aquí solo puedo especular pero el argumento más racional creo que va por el lado de lo que señala, Felipe en su último comentario. El Sacerdocio es una vocación y la Iglesia busca proteger esa vocación dentro de lo posible (aunque muchos sacerdotes la pierden en el camino) es por ello que los seminarios son de puros hombres. Me imagino; debe ser muy dificil sino imposible mantener el celibato, si al contrario de un seminarista heterosexual, se es homosexual viviendo con puros hombres en un seminario.
Saludos.
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