Columna publicada el Sábado 21 de Julio del 2007.
Un amigo me contó que se compró un yugo y lo instaló afuera de su casa. Antes de instalarlo, le mandó a grabar en medio la frase “vale la pena”. Y después le dijo a su señora que el yugo simbolizaba el matrimonio.
Parece que a su señora esto del yugo no le cayó nada de bien, hasta que mi amigo le explicó de qué se trataba.
El yugo se lleva de a dos, de ahí la palabra “cónyuge, coniugium”, que quiere decir “con quien se tira del yugo”. No es fácil esto del matrimonio – le habrá dicho –, pero vale la pena. Y es por eso que escribió esa frase en medio del madero.
Es así: vale la pena. Los hijos, las levantadas en la noche a mudarlos; los retos, los cariños, los sacrificios, todo para criar personas de bien. Lo bien que lo pasamos juntos y las discusiones que terminan en reconciliaciones. Los aprietos económicos. Los tiempos de bonanza. La comida que nos gusta a ambos, y la que no, pero toleramos porque nos queremos. La fidelidad que cuesta pero se consigue. Los errores. El perdón mutuo. Todo, todo, todo, vale la pena.
El llevar el yugo de a dos es para tirar de la carreta: la familia. No funciona cuando un buey tira y el otro no. Ambos deben hacer fuerza al mismo tiempo, y ayudarse mutuamente. Así sale más fácil y llevadero, ya que dos son mejores que uno. Y llevan la carreta a un objetivo común: no andaría bien si uno tira para un lado y otro para el otro.
Así mismo pasa en el matrimonio. Ambos deben contribuir a llevar del carro. Tirar de la carreta cuesta, y puede aburrir estar tirando toda la vida.
Cuando uno pololea es un galán. Regala flores. Llama por teléfono e inventa excusas para estar con la novia. ¿Por qué no seguir siendo un galán, ya casados?.
Y lo mismo para las mujeres: Al estar pololeando se cuidan, procuran estar bonitas, arregladas. ¿Por qué dejarse estar?.
El yugo se tira de a dos, y está claro que es difícil, a veces fome. Pero se puede reinventar la manera de la que tiramos de él. Todo depende de la inventiva de ambos cónyuges para hacer la tarea del otro más agradable.
Ayudémonos mutuamente. Pololeemos de nuevo para hacer más llevadera la carga, para siempre. Vale la pena y se puede. Es infinitamente superior a la experiencia de dejar el yugo y el buey y bregar con la carreta solo por la vida.

3 comentarios:
De todas maneras vale la pena...
SI Dios mismo es amor, y nos regala a su familia, es importante que nos demos cuenta que si vale la pena.
Bacan lo que escribistes, no me extiendo mas, solo decirte que "contigo pan y cebolla" resume mucho de lo que significa llevar juntos el yugo, en otras palabras "conyuge".
De todas maneras vale la pena...
SI Dios mismo es amor, y nos regala a su familia, es importante que nos demos cuenta que si vale la pena.
Bacan lo que escribistes, no me extiendo mas, solo decirte que "contigo pan y cebolla" resume mucho de lo que significa llevar juntos el yugo, en otras palabras "conyuge".
Yugo: dominación despótica sobre alguien. Sinónimos: tiranía, opresión.
Solo quiero decir que ese es otro de los significados de esta palabra y que creo que el matrimonio no debería parecerse a ésto.
Kathy B.
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